una batalla más con el último aliento. Acapulco y San Carlos



Sitio de Acapulco 12 de abril de 1813
El Sitio de Acapulco se libró en 12 de abril de 1813, en Acapulco, actual estado de Guerrero durante la Guerra de Independencia de México. Luego de fuertes enfrentamientos entre las fuerzas insurgentes y las tropas realistas, los rebeldes logran sitiar Acapulco, apoderándose de la plaza. Las fuerzas españolas se refugiaron en el Fuerte de San Diego, donde lograron resistir hasta agosto del mismo año, cuando se firmó un tratado de rendición entre José María Morelos y Pedro Antonio Vélez, defensor realista de la plaza de Acapulco. La victoria insurgente fue fundamental pues el puerto era uno de los puertos más importantes y parte fundamental a lo largo de su estrategia de guerra.

Combate de San Carlos 15 de mayo de 1813
El Combate de San Carlos fue una batalla desarrollada en las afueras de la localidad de San Carlos, VIII Región del Bio-Bío, en Chile el 15 de Mayo de 1813. Los contendientes eran, por un lado, las fuerzas realistas al mando de Juan Francisco Sánchez (a quien le había dado el mando Antonio Pareja por encontrarse éste enfermo, a pesar de lo cual estuvo presente en el combate, participando de la estrategia), y, por otro, el Ejército Patriota al mando del General en Jefe José Miguel Carrera, con 4.000 hombres.
Pareja iniciaba su retirada a Chillán la mañana del día 15 en muy difíciles condiciones, luego de ocupar la Villa de San Carlos y el Gral.Carrera, conocedor de tan propicios factores, decidió atacarlo en San Carlos, ordenando a su Vanguardia, comandada por el Bgr. Luis Carrera, que le diera alcance e impidiera su fuga.
La situación de los Realistas era difícil, pero también eran complejas las condiciones para los Patriotas. Las Divisiones avanzaban lentamente desde Longaví y las descoordinaciones podían provocar que la Vanguardia se aventurara sola por tiempo indeterminado.
En estas circunstancias, ya entablada la acción, "a pesar de la poca fuerza de la Vanguardia", (Diario Militar del Gral. Carrera); la Segunda División, comandada por el Bgr. Juan José Carrera y con la presencia del General en Jefe, se formaron las líneas de batalla hacia el mediodía.
Una orden impartida de que los Granaderos atacaran "a la bayoneta" (no está esclarecido si su origen fue de José Miguel o de Juan José Carrera), provocó que los Patriotas en su ataque recibieran las descargas de la artillería realista. Se dispersaron al pié de su posición, manteniendo los fuegos. La Caballería tampoco cargó con demasiado provecho, pero el asedio se sostuvo hasta el anochecer.
Por último, la Tercera División de Juan Mackenna, que muy tarde llegaba de refresco, tampoco pudo vencer la resistencia de la artillería realista y al caer la noche el Ejército Patriota se trasladaba a la Villa de San Carlos para reorganizarse y contraatacar al amanecer del día siguiente, dejándose sobre la posición realista una vigilancia que sería burlada. Pareja y el Ejército Realista emprendieron ésa noche su precipitada retirada hacia Chillán, perdiendo varios pertrechos, prisioneros y sufriendo ambos bandos serias bajas. La persecución por parte de los Patriotas se retomaría por la mañana, al descubrir Carrera la huída del enemigo.